El Avaro de Moliére

¿Por qué El Agua?

En nuestra adaptación, los personajes ya no codician el dinero sino el agua. Por ello, todos son objetos que tienen que ver con el valioso líquido: son grifos, tubos de PVC, botellas, etc.

Con esta transposición nos situamos siempre en un plano alegórico. Todo lo que tiene que ver con el agua adquiere otro significado y da lugar a numerosos chistes y juegos de palabras, sobre el trasfondo de un tema de extrema gravedad y de una actualidad preocupante: la falta de agua.

Por falta de agua se entiende, por supuesto, la falta de agua potable. En efecto, el agua no salada sólo representa un 3% de las aguas de la Tierra. La irrigación intensiva, los fertilizantes, la contaminación industrial y química reducen a un tercio de este 3% la cantidad de agua que puede consumirse. La deforestación sistemática y las emisiones de gases de “efecto invernadero” perturban el ciclo del agua, modifican el clima y favorecen fenómenos extremos (sequía, inundaciones, tormentas...) que dificultan el almacenamiento y el reparto de este recurso.

Por todo ello, el agua, a principios de este siglo XXI, se ha convertido en un bien valioso y codiciado, además de imprescindible para cualquier forma de vida, ya sea animal o vegetal.